La justicia revocó el beneficio de la prisión domiciliaria para Rodrigo Santi, el instructor de bomberos de La Playosa acusado de múltiples abusos sexuales.
Además, ordenó su traslado a un penal tras comprobar que incumplió las condiciones impuestas para su arresto en un departamento.
El abogado de una de las víctimas reclamó un allanamiento urgente al advertir que Santi utilizaba un celular, a pesar de tenerlo prohibido.
Con este teléfono se comunicaba con amigos, presos y parientes a través de Whatsapp.
Además, una vecina también lo vio salir a la vereda con el teléfono en la mano para recibir un paquete de Mercado Libre.



































































