A pesar de la promesa de que la situación en los basurales tendía a mejorar, vecinos de distintos barrios de la ciudad alertaron por el humo y los olores nauseabundos que afectan esos sectores.
La mayoría de los reclamos proviene de los barrios Alfonsín y Bartolomé Basso, aunque la realidad es distinta según la zona.
Mientras habitantes del sur de la ciudad se quejan del humo del basural sur, quienes tienen sus viviendas hacia el noroeste denuncian emanaciones de una quesería que no realizaría el tratamiento de efluentes.
Desde el municipio ayer indicaron que la situación en el basural norte estaba controlada mientras que se dirigían a finalizar el trabajo de extinción del fuego en el basural sur.



































































